¿Señalizar o no señalizar las playas de tradición nudista?

El pasado sábado 2 de julio nos reunimos en Madrid los representantes de las Asociaciones Naturistas
Asamblea FEN 2016 en Centro Cultural 13 Rosas
federadas para celebrar la Asamblea anual.
Por la mañana liquidamos los asuntos de rigor: aprobación de cuentas y presupuestos; informes de actuaciones legales y de actividades, etc.

Tras una comida sencilla en un bar cercano, el Ribada, dedicamos la tarde a hablar de la conveniencia o no de pedir señalización de playas, y en su caso, en que términos.
Esta discusión siempre nos produce un poco de "esquizofrenia", si se me permite la palabra. Como Naturistas, y en especial como dirigentes y por lo tanto ideólogos, todos estamos de acuerdo en que debemos normalizar la desnudez, y en especial en los lugares de baño, empezando por las playas. Pero por otra parte un cartel del tipo "zona de tradición Naturista" (y más aún uno de "zona nudista") es evidente que protege la playa, no sólo de la entrada de gente con bañador (disminuye algo), sino también de que se sientan con algún tipo de derecho imaginario a insultarnos o reprimirnos.

El lunes siguiente me acerqué con mi mujer a comer algo de comida sueca al Ikea, y como otras muchas veces advertí la presencia de un par de chicas jóvenes dando de mamar a su hijos. Me di cuenta que sólo lo veía en Ikea, y no por ejemplo en otros centros comerciales como Eroski. Enseguida deduje la causa: en el restaurante de Ikea no existe una habitación de lactancia.
¿Es bueno para las mujeres que existan habitaciones para lactancia en centros comerciales y otros sitios públicos? Por una parte sí. Es cómodo, nadie te mira, estás con otras mujeres que hacen lo mismo,... pero a la vez disminuye la normalidad al perder visibilidad y a la postre la mujer pierde la libertad de poder amamantar en cualquier sitio, lo que limita su libertad de movimientos.
Es evidente que la lactancia en público no está prohibida, pero si estás en un centro comercial en que hay carteles por todas partes que indican con una flecha que hay una "sala de lactancia", te sentirás obligada a ir a esa sala y quizás tu pareja no querrá entrar contigo, no sea que las demás mujeres duden  sobre si eres o no una especie de "mirón". Y si decides amamantar fuera, es posible que nadie te diga nada, pero a lo mejor recibes alguna mirada desaprobatoria, como mínimo.

¿Qué es preferible, disfrutar de la comodidad y la protección de una sala de lactancia, o pagar el precio de no pedir esas salas para así disfrutar de la libertad de poder amamantar a tu hijo en cualquier lugar? La ONU y la mayoría de los organismos que he consultado opinan que lo más importante es dar visibilidad y normalizar la lactancia en todos los sitios (¡hasta en el trabajo!), y hacen campañas de las que nos venimos haciendo eco en este blog.

Entiendo que algunos Naturistas quieran disfrutar de la protección que da un cartel de "Playa nudista, respete nuestros valores", o similar. Pero debemos plantearnos si eso contribuye a la normalización de la desnudez como una forma más de baño, o si contribuye a lo contrario. Es claro que la mayoría de las veces que vamos a la playa no vamos con la intención de contribuir a la visualización de nada, ni de educar a nadie, ni de discutir con nadie. Sólo queremos pasar un día agradable con nuestra familia, con nuestros amigos, con nuestras amigas. Y es evidente que el cartel puede contribuir a darnos esa tranquilidad que buscamos. También es evidente que, como en el caso de lactancia, la existencia de carteles trasmite a los usuarios intolerantes el falso mensaje de que ese es el único sitio en el que se puede prescindir de la ropa del baño, e incentiva incluso posibles actitudes violentas hacia los que deciden hacer uso de otras playas en las que no haya señales. Trasmite también un mensaje absolutamente contrario a nuestra filosofía, cual es que el cuerpo humano no es bueno, y que no debe verse salvo en ocasiones y lugares específicos (y en nuestro caso con más intensidad que en el del amamantamiento en público, pues hay más ignorancia).

¿Solución? No la tenemos o no es fácil. Nuestros socios apoyan muy mayoritariamente (casi el 100%) acciones informativas y de convivencia como el "día sin bañador", pero luego son pocos los que van, los que se atreven. No dudan en apoyar a nivel teórico y en las redes con entusiasmo la normalización de la desnudez, pero a la vez piden la vuelta a poner algún tipo de cartel en su playa preferida si ven que se empieza a llenar de gente con ropa.
La solución parece pasar por educar a nuestros socios y desde ellos y con ellos a la sociedad, no sólo

Playa sólo para blancos en Durban
con la trasmisión de mensajes lógicos y sencillos (el bañador es anti-higiénico; perjudica en especial a la infancia; carece de sentido; no se usa en los vestuarios aunque haya menores,...) sino también con la incitación a la práctica en cualquier playa (mejor en grupo, para trasmitir más normalidad y evitar posibles problemas).
Tenemos cierta facilidad para llegar a los mass media (véase la gran trascendencia mediática del día del bañador opcional en este enlace), que debemos aprovechar para trasmitir nuestro mensaje, nuestros valores, que no son distintos a los de los demás. Pero a la vez quizás hay que seguir protegiendo algunos de los lugares privilegiados, o pedir carteles en las zonas bajo ayuntamientos con ordenanzas nudófobas, al menos hasta que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos anule esas ordenanzas, que nos guste o no, serán legales hasta ese momento. Nadar y guardar la ropa, que dice el refrán (sólo posible para un nudista, que nada tiene que guardar ;-))

Etiquetas: , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,